Alerta de Género en Wikipedia

La situación que vivimos las mujeres en México ha llegado a tope. La inseguridad, los micromachismos, el acoso en los espacios públicos y privados, los asesinatos, la desigualdad laboral son situaciones que tienen que detenerse ya. Debemos de conseguir la erradicación definitiva de la violencia de género en este país y en el mundo. Por esta razón, muchas colectivas feministas se han organizado y han trabajado para presionar al gobierno y conseguir que se reconozca esta situación como un problema grave y prioritario.

Después de hacer múltiples peticiones por distintas vías al gobierno de México, finalmente se ha activado la Alerta contra la Violencia de Género. Se trata de una serie de mecanismos concretos para llevar a cabo medidas de seguridad, prevención y justicia. El objetivo de esto es garantizar para nosotras las mujeres y niñas el derecho a una vida libre de violencia, de riesgo de asesinato, de violación o de acoso. (Rello, 2016).

Esta medida resulta pertinente y urgente en todos los estados de la república. Se trata de una acción que debería de tomarse no solamente por parte del gobierno, sino por parte de otras instituciones que también operan en el país, en las instancias educativas, en las empresas, en las organizaciones. Puesto que la violencia machista que vivimos las mujeres es estructural, para erradicarla es indispensable modificar esta estructura y que se intervenga en aquellas instituciones que la mantienen.

Pienso que vale la pena reconocer que esta alerta ha sido activada gracias a la presión que han realizado con esfuerzo diversas colectivas feministas, hay que reconocer el esfuerzo de las compañeras que han dedicado parte de su vida a buscar una mejor calidad de vida para todas. Vale la pena también visibilizar que acciones de visibilización de la violencia de género y de protesta contra la misma se están realizando también en el ITESO por estudiantes mujeres organizadas que exigimos que se trabaje para lograr un campus libre e violencia.

Esta situación no está todavía registrada en Wikipedia, lo que habla de un síntoma más del ocultamiento de la violencia recibida por las mujeres. Por esta razón, una compañera, dos compañeros y yo, realizaremos una intervención en dicha plataforma para facilitar información de utilidad a quienes estén interesadxs en obtener más información al respecto, para poner al alcance de la población la situación de violencia y la respuesta que se está dando, así como dar a conocer la invitación a activar esta alerta en otros espacios de México.

Referencias.

Rello, Mari Carmen. (09/02/2016) Jalisco activó la Alerta de Violencia contra las Mujeres. Milenio. Obtenido el 1 de Mayo, 2016 de: http://www.milenio.com/region/Jalisco-activo-Alerta-Violencia-Mujeres_0_680331990.html

VERDAD Y CONOCIMIENTO

Abril, 2016

Texto por: Mariana Arpio

Terricabras (1999), en su texto “Verdad y conocimiento”, hace reflexiones en torno al tema de la verdad, explica que la verdad no es una sola, sino que es plural, es decir; que hay tantas verdades como personas en el mundo, pues está sujeta a los contextos y las percepciones individuales, aunque al mismo tiempo, existen consensos y criterios que ayudan a acordar de forma objetiva los hechos. A continuación presento un cuestionario con sus respuestas que sintetiza los temas principales de dicha lectura:

  1. ¿Por qué dice Terricabras que la aceptación social del pluralismo cambia la concepción tradicional de la verdad?

Porque en la concepción tradicional de la verdad no se incluye la idea de que la verdad es variada y plural, más bien se percibe como una “verdad objetiva”, lo que se contradice con la aceptación social del pluralismo.

  1. ¿Cuál sería esta “concepción tradicional”?

Tradicionalmente se concibe a la verdad dentro del adoctrinamiento y de la monopolización, se piensa que las personas podemos conocer esa única verdad y que, una vez que esto se logra, tenemos la obligación de defenderla.

  1. El autor no quiere abordar el problema desde las “teorías de la verdad”. ¿Cuál es la vía que propone?

Terricabras explica que la elaboración de teorías no es tan importante como responder la pregunta: “¿De qué modo decido quién tiene razón?” Más que teorías establecidas, rígidas y únicas, es la reflexión lo que más nos puede servir para comprender la complejidad de la realidad, pues la realidad es tan compleja que una teoría no será nunca suficiente para describirla toda.

  1. ¿Cuáles son las dos cosas que el pluralismo no puede excluir?

Hay dos cosas innegables que aparecen al analizar de dónde provienen las verdades de las personas: Una, que las personas tienen la capacidad de reflexionar y de discernir y están en una constante construcción de su verdad, otra; que existen mecanismos de control y de adoctrinamiento que influyen también en la concepción de verdad. Estos dos factores coexisten en la sociedad de una forma dinámica y cambiante.

  1. Cuando hay criterios claros, ¿cómo sabemos quién tiene la razón?

Cuando se establecen criterios objetivos para llegar a acuerdos o conclusiones, los debates en torno al a verdad se vuelven más fáciles y enriquecedores, pues así, quienes discuten, saben que están hablando de lo mismo.

  1. Por ejemplo: La temperatura, es percibida por cada quien de una forma distinta; es posible que dos personas estén a 25°C y que una sienta calor y otra sienta frío, sin embargo, las dos pueden estar de acuerdo en que la temperatura ambiental es de 25°C. La existencia de criterios objetivos, como la medida en grados de la temperatura, facilita el consenso.

  1. ¿Qué hacemos cuándo no hay criterios?

Si bien, hay situaciones en las que no es posible establecer criterios claros, se propone por lo menos acordar de qué se hablará, sobre qué criterios se fundamentará la discusión o el foco de atención.

    1. Por ejemplo: Existen estudios para medir la calidad de vida en los países, funcionan como indicadores de prosperidad y de bienestar. Pero, ¿La calidad de vida tiene los mismos estándares en todo el mundo? ¿Cómo se puede determinar algo tan subjetivo en un estudio? ¿Cuáles son los criterios que hay que establecer para determinar si en un país se vive con alta o baja calidad de vida? Traigo este ejemplo porque en México lo que sucede es que el gobierno se dedica a hacer cosas para “pasar” los exámenes de calidad de vida, en los que se toma como criterios cosas como; el piso de cemento, tener televisión o tener un tinaco, por lo tanto, el gobierno subsidia estos elementos y hace campañas para que todas las casas tengan piso de cemento; ¿Esto realmente eleva la calidad de vida de las personas?

  1. ¿Qué ejemplo usa para hablar de los casos en los que no hay criterios ni puede haberlos?

Reconstruir el contexto es otra vía para determinar quién tiene la razón. Un ejemplo para entender esto es lo que sucede en el tribunal de justicia: Cuando las dos partes en litigio están de acuerdo en todos los hechos y discrepan sólo en la valoración que se les puede dar. Por esta razón es útil desplegar contextos de lo que se quiere juzgar, pues es posible que se sepan las mismas cosas, pero no siempre se saben del mismo modo.

  1. ¿Qué podemos hacer en estos casos para decidir racionalmente?

Estudiar el contexto y tomar en cuenta la subjetividad personal, pues no somos seres aislados ni descontextualizados. El contexto da sentido a lo que una persona afirma.

  1. ¿Qué ejemplo usa para explicar ésta situación?

Cuando se perciben las expresiones de una persona, pero no se puede comprobar lo que en realidad está sintiendo. Por ejemplo; cuando alguien sufre.

  1. ¿Cuál es la diferencia entre una media verdad y una verdad a medias?

La verdad a medias, tiene mala reputación, porque se suele usar como recurso para esconder información verdadera y relevante. Por el contrario, la media verdad es la información que se da aunque no haya intención de mentir ni de esconder cosas. Es muy raro que una persona conozca toda la verdad, a veces solamente disponemos de una parte de la verdad.

  1. ¿Qué significa que un testigo diga toda la verdad pero no tenga toda la razón?

Que estamos inevitablemente dentro de un contexto y miramos las cosas desde nuestra perspectiva, no podemos evitarlo “no es un ser que se pueda desencarnar y descontextualizar”.

  1. ¿Cuál es la diferencia entre decir que la verdad es relativa y decir que es relacional?

Decir que la verdad es relativa es afirmar que “nada es verdad, nada es mentira, todo depende del cristal con que se mira”, sin embargo, afirmar esto lleva a concluir que así como todo puede ser verdad, también todo puede ser mentira, se cae en el relativismo que da como resultado la anulación de las afirmaciones. Terricabras hace la observación de que no todas las opiniones son iguales ni pueden ser igualmente valoradas.

Por el contrario, hablar del carácter relacional de la verdad, es reconocer que lo que se dice –sea verdad o mentira- siempre se afirma con relación a ciertos criterios y a un marco de referencia específico de quien habla. Las cosas no son verdad o mentira en el vacío, sino dentro de un entorno.

Fuente.

Josep María Terricabras (1999) Verdad y conocimiento En: Atrévete a pensar. La utilidad del pensamiento riguroso en la vida cotidiana.  

DECONSTRUIR CREENCIAS

Es la 1:00 pm, estoy con tres queridas amigas, en la plaza de los 50 años del ITESO. Pedimos a Servicios Generales que montaran una mesa en la que colocamos el siguiente letrero: “Libres para no acosar: ¿Has tenido una experiencia de acoso en el ITESO? Ven y compártela”. Junto a nuestra mesa había una mampara con una silueta humana y postits en los que muchas personas habían escrito sus experiencias. Estudiantes, maestr@s y personal, a su paso se quedaban mirándonos y nosotras les invitábamos a compartir un comentario y acercarse a leer lo que otr@s habían compartido antes.

Muchas reacciones interesantes tuve el gusto de presenciar en aquella intervención, mujeres que se acercaban con indignación y preguntaban que si podían escribir otra experiencia y otra más, hombres que decían: “¿Qué si me han acosado?… Ojalá” (no saben lo que dicen, pienso yo), personas cuyos pies no obedecían a su curiosidad de acercarse a mirar y entonces seguían andando, gente que caminaba como si no existiéramos y gente que silenciosamente se acercaba a leer los papelitos y después se retiraba callada … Pero la reacción que más me llamó la atención y que quiero traer a este escrito fue la de no pocas personas que se acercaban asegurando que nunca habían sido acosadas y que minutos más tarde, después de haber echado un ojo a los postits y de haber exclamado “no sabía que eso era acoso”, estaban vistiendo con papelitos amarillos a la silueta.

Personas que se habían acercado diciendo “nunca me han acosado”, poco tiempo después, estaban poniendo ante los ojos del mundo su experiencia de acoso. Habían identificado al menos una situación de violencia en su vida, de violencia que no habían considerado como tal. Apareció ante sus ojos algo que antes había sido invisible. 

Después de la intervención, las chicas de CLIT Colectivo (Grupo de estudiantes feministas del ITESO) nos reunimos para discutir lo sucedido. Fue triste darnos cuenta de que habíamos vivido demasiadas experiencias similares a las que estaban anónimamente plasmadas, nos dimos cuenta de que el problema del acoso en el ITESO y en Guadalajara (y en México y en el mundo) es muy grave. A continuación comparto algunas de las experiencias que se compartieron en la campaña:

  • Tuve un maestro (Rigoberto) de administración estratégica que sólo le ponía 10 a las niñas que iban en shorts.
  • En un concierto un hombre nos agarro las pompis a una amiga y a mi. Cuando le reclamamos dijo: “Pues no se pongan shorts en un concierto”.
  • Un profesor nos dijo que entre más corta la falda para el examen final, mejor.
  • El trato a las estudiantes que vienen al “Vive ITESO” sigue siendo un grave problema.
  • Me choca que cuando salgo a caminar en la calle me siento expuesta y potencialmente acosada, me han seguido un par de veces y no sé como reaccionar.
  • En el transporte público veo como algunos hombres se aprovechan de la situación y tocan a las mujeres y a veces hombres durante el viaje sin que nadie les diga nada.
  • En pollos ITESO, no una experiencia mía, pero es bastante incómodo saber que las mujeres son expuestas a esa clase de comentarios y juicios.

Se trata de un problema grave que vivimos todos los días, y lo peor es que no nos damos cuenta. Prueba de ello son las personas que afirmaban no haber presenciado nunca una situación de acoso. La violencia de género, y particularmente la que vivimos las mujeres, se ha convertido en algo normalizado, aunque eso no significa que sea una cosa que esté bien. Es muy común escuchar piropos o chiflidos en la calle, y se enseña a las mujeres a no respingar. ¿Cuántas películas hay con escenas de violación o de una mujer golpeada por su pareja? Es una situación que tenemos que detener, y para lograrlo, tenemos que darnos cuenta de que estamos nadando en una sociedad machista, y que nuestro sentido común está construido sobre ella, lo que dificulta la visibilización del problema, tenemos que volver evidente esta situación.

Ortega y Gaset (1934) habla de las ideas y de las creencias. Explica que hay dos tipos de ideas: las ocurrencias que pueden o no estar en nuestro pensamiento y las ideas que tenemos arraigadas en nuestra formación y en nuestra mente, y “precisamente porque son creencias radicalísimas, se confunden para nosotros con la realidad misma” (p. 1). Es la creencia el terreno sobre el que cultivamos nuestra mente, es “quien nos tiene y sostiene a nosotros” (p. 1) y es por eso que estas ideas están ahí incluso antes de que se nos ocurra pensarlas, es lo que damos por sentado y con lo que crecemos. Siendo así, la intervención que realicé con CLIT Colectivo, hace evidente cómo es que la creencia de que la violencia machista es algo inevitable y de que no se puede hacer nada al respecto, fundamenta la formación y educación de l@s habitantes de México, teniendo esto un impacto serio en muchos otros problemas que hay en el país.

Según propone Ortega y Gaset, el entorno en el que nos cultivamos y educamos determina nuestra existencia. Y yo, que nací en México, fui criada y estoy rodeada hoy por una cultura machista, por una cultura del acoso, en la que se acepta la violencia hacia las mujeres. Hoy, me doy cuenta de que la violencia es silenciosa porque la entendemos como normal y que no debemos de tolerar el chiflido fugaz que se escucha desde una camioneta que pasa, ni el chiste misógino que tal vez hace algún amigo en el bar, ni el comentario machista de algún profesor.  Fui educada en un mundo patriarcal y me resisto a perpetuar una cultura que no me conviene, ni a mí ni a ninguna de las mujeres que conformamos el 50% de la población. Como afirma mi ídola feminista Virginie Despentes: “Estoy furiosa contra una sociedad que me ha educado sin enseñarme nunca a golpear a un hombre si me abre las piernas a la fuerza” (Despentes, 2006, p. 21).

¿Podré algún día cambiar estas creencias que me han sido inculcadas desde que nací? ¿Podré deshacerme de esta idea que ha definido mi existencia?  Más difícil aún; ¿Podré algún día lograr que mi familia, mis amigas y amigos, mis compañer@s, maestr@s y vecin@s comprendan que debemos de rechazar los mecanismos de violencia de género?

Luis Villoro (S/F) explica la diferencia entre creencia y saber; una creencia implica aceptar un hecho como verdadero, tomarlo sin conflicto aunque no se esté segur@ de ello y no se tengan pruebas suficientes. La creencia es lo opuesto al saber. La diferencia radica en que el saber pertenece a la realidad y está justificado por pruebas suficientes que aseguran que no se trata de una casualidad o de una suposición.

Así, según Ortega y Gaset, todas las personas tenemos creencias que fundamentan nuestra existencia, y según Villoro, estas creencias no necesariamente son correctas, además de que potencialmente pueden convertirse en saberes si se comprueban y se justifican. Estas creencias no aparecen de la nada, sino que son aprendidas del entorno y son transmitidas generacionalmente. Mi compañera Alejandra Dávila dice al respecto: “Las ideas colectivas se transformaban en creencias, donde no precisamente se necesitaba o se generaba un conocimiento derivado, simplemente se quedaba en idea” (2016).

La intervención que realicé con CLIT Colectivo en la campaña “Libres para no acosar”, hace evidente que la violencia de género está presente incluso dentro de las paredes del ITESO, cosa que a veces no sospechamos, que es una violencia que se hace presente cuando cruzamos la calle, cuando tomamos notas en clase o cuando entramos a facebook, es una violencia que creemos que es normal y a la que estamos acostumbrad@s. Sin embargo, esta creencia de que la violencia de género es una cosa inevitable, es eso; una creencia y, como dice Villoro, las creencias no necesariamente coinciden con la realidad. Las feministas sabemos que esto causa afecciones físicas y psicológicas en quienes sufren esta violencia. Este es un saber que se puede justificar.

Pero, ¿Qué sucede cuando un grupo de mujeres trata de desmentir un sistema de creencias tan complejo, estructurado y antiguo? A lo largo de la historia de la humanidad podemos encontrarnos con grandes cambios de paradigmas, por ejemplo; antes popularmente se pensaba que la Tierra era plana, era parte de la creencia con la que crecieron las personas  de antes del siglo XV, sin embargo, cuando se demostró que la idea era equívoca, las personas se vieron obligadas a modificar su estructura cerebral y a eliminar un sistema de creencias y sustituirlo por uno diferente, situación que resulta bastante violenta.

Los cambios de paradigmas suelen ser agresivos para la mente, aunque esto no implique armas o guerra, evidenciar que las creencias sobre las que se fundamenta la identidad de las personas no son los más aptos para la sociedad, suele desestabilizar a quien vive el cambio. El feminismo es agresivo no porque implique violencia física o porque su objetivo sea agredir a alguien, sino porque rompe con las estructuras mentales que están tan firmemente construidas en nuestras cabezas. Para desmentir la premisa de que “la violencia de género es algo normal”, es necesario eliminar un sistema de creencias y sustituirlo por uno diferente, tal como sucedió cuando se demostró que la Tierra era redonda. Este proceso implica la deconstrucción y reconstrucción de la identidad de quienes se han criado dentro de un sistema machista, en este caso; la mayoría de l@s mexican@s. Lograr esto no es fácil e implica muchas veces crisis y hostilidad ante el movimiento feminista.

¿Qué pasa cuando las feministas intentamos explicar y demostrar que la creencia de que las mujeres somos débiles es falsa? ¿Qué pasa cuando demostramos que tenemos la capacidad de desempeñarnos exitosamente en lo laboral y que no nacemos con la vocación de limpiar casas?  ¿Qué pasa cuando dejamos de creer que “necesitamos a un hombre que se haga cargo de nosotras, que nos proteja y que nos mantenga”? ¿Qué pasa cuando rompemos paradigmas y nos demostramos dueñas de nuestro futuro y de nuestro cuerpo?

Todos estos, son saberes que se contraponen a las creencias que se cultivan en una sociedad machista como en la que he nacido. Existe un largo camino de feministas que se han dedicado a demostrar todas estas teorías, que han hecho estudios, que han demostrado que las mujeres recibimos violencia de género injustificada y la reacción del mundo es en muchas ocasiones agresiva y retadora.

Dice Ortega y Gaset: “No admitiremos en nosotros un pensamiento distinto ni opuesto a ese que nos parece evidente” (p. 3). El feminismo cuestiona incluso nuestras creencias más profundas y va en contra de una buena parte de lo que hemos aprendido; el feminismo nos incita a relacionarnos desde nuestra humanidad y no desde nuestro género, a transformar los roles de género para que dejen de ser limitantes, a rechazar la violencia que se recibe por el simple hecho de ser mujer o de ser hombre.

El autor afirma también que “Nuestra adhesión a un pensamiento dado es, repito, irremediable; pero, como está en nuestra mano pensarlo o no, esa adhesión tan irremediable, que se nos pondría como la más imperiosa realidad, se convierte en algo dependiente de nuestra voluntad”. (P.) Nunca me han gustado las teorías deterministas, pues me hacen sentir que no tengo el control de mi propia vida, y yo estoy firmemente convencida, de que mi vida la decido yo, mis creencias las decido yo. Tengo la capacidad de cuestionar lo que he aprendido y modificarlo a mi favor. Roberto Bautista, mi compañero, identifica algo similar: “me he percatado cómo todos estos conceptos se han ido modificando en cada una de las etapas que he vivido.” (2016).  También Alejandra Dávila sostiene: “Tener el conocimiento nos ayuda a romper con estos regímenes de verdad y poder evolucionar, pasar a la siguiente época, era, etapa. Tener conocimiento es romper la barrera de lo ya antes dicho y generar otras verdades, formas y objetos”. (2016)

Las creencias colectivas, definidas con otras palabras como “sentido común” (Geertz, 1996),  se transforman a lo largo de la historia individual y colectiva. Lo que sucede en la mente humana, nunca es estático, está en constante transformación, a lo largo de nuestra vida y de la historia, hemos adoptado unas ideas y desechado otras. De esto habla Pablo Fernández Christlieb (2002), cuando hace un recorrido histórico de la evolución de la forma de estructurar los conocimientos y de ordenar los objetos en el mundo. Habla de cómo la humanidad ha aprendido a formar categorías y a clasificar los objetos y conocimientos al tiempo que inventa y descubre nuevos. He leído cómo a mis compañeros les llamó especial atención que hace tal vez más de mil años, en plena Edad Media, solamente existía el color rojo. Nuestra mente tiene la capacidad de evolucionar a tal grado de pasar de percibir un solo color a la amplísima gama de tonalidades que podemos nombrar hoy en día.

La evidencia de que nuestra mente evoluciona y de que los paradigmas cambian, me hace pensar en que la utopía feminista es posible, que algún día dejará de haber mujeres golpeadas por sus maridos, trata de blancas o división sexual del trabajo y que ese día, podré felizmente salir a los espacios públicos sin escuchar comentarios acerca de mi físico. Se trata de una transformación complejísima de las estructuras sociales, de la identidad de las personas, de la forma de relacionarnos. Una transformación nada fácil, pues implica dejar morir aquello que no nos funciona más y hacer nacer nuevas costumbres y creencias que favorezcan más a los seres humanos sin importar el género. Implica también un trabajo en el que se incite a las personas a cuestionar las creencias que poseen y que se les invite a sustituirlas por saberes que aseguren su integridad. A esto se le llama también evolución y me siento orgullosa de ser consciente de este proceso y de tener la capacidad de orientarlo para mejorar la humanidad.

Fuentes.

Bautista, R. (2016) Creer, saber, conocer. Recuperado el 31 de Marzo, 2016 de:

http://estoescyc.blogspot.mx/2016/03/creer-saber-conocer.html

Dávila, M. (2016) Sobre psicología colectiva. Recuperado el 31 de Marzo, 2016 de:  http://blogcycdavila.blogspot.mx/2016/03/sobre-la-psicologia-colectiva.html

Fernández Christlieb, Pablo (2002) Psicología colectiva de las cosas y otros objetos. Psicología Social, Revista Internacional de Psicología Vol  1. No. 1 Pp. 9-20

Despentes, V. (2006) Teoría King Kong. Barcelona: Melusina.

Geertz, C. (1996) Conocimiento local. Paidós. Pp. 93-116

Ortega y Gaset, J. (1934) Ideas y creencias.

Villoro, Luis (S/F) Creer, saber conocer.

IMPOSIBLE NO CREER

Luis Villoro (S/F) hace una diferenciación de tres conceptos: creer, saber y conocer, pues es importante identificar en cuáles de las afirmaciones que guían nuestras decisiones estamos creyendo (es decir, no tenemos pruebas exactas de ellas) y cuáles sabemos (es decir, estamos segurxs de ellas). A continuación expongo un cuadro en el que clasifico las diferencias entre creer, saber y conocer que propone Villoro.

 

Creer Saber Conocer
-Tomar un hecho por verdadero.

-Aceptar un hecho sin conflicto, sin dar a entender si mis pruebas son o no suficientes.

-Tener algo por verdadero pero sin estar seguro de ello.

-Suponer, conjeturar.

-Todo saber implica creencia, pero no toda creencia implica saber.

-La creencia correcta no es peor guía que el conocimiento.

-Creer es lo opuesto a saber.

-Lo que le falta a la creencia para ser un saber es pertenecer a la realidad.

-Los saberes son creencias que consideramos verdaderas.

-Para saber algo hay que: Tener razones suficientes que justifiquen la creencia, y así asegurarnos que no son una mera casualidad.

-“La creencia verdadera por razones, es saber, desprovista de razones, está fuera del saber”. Platón.

-“Afirmar que alguien sabe algo sin creerlo es contradictorio”.

-Es un proceso psíquico.

-Es un producto colectivo, social, que comparten muchos individuos.

-Implica poder orientar en forma acertada y segura una acción.

-Queremos conocer por motivos prácticos; nos interesa saber porque, de lo contrario, no podríamos actuar ni vivir.

-Si tenemos una garantía segura de que nuestra acción corresponde a la realidad, podemos confiar en que la creencia no fallará; entonces lo que tenemos es conocimiento.

-El razonamiento es lo que sujeta nuestras creencias a la realidad.

A mi juicio es difícil separar las creencias de los saberes, es casi imposible. No podemos tener la certeza de todo lo que sucede en el mundo, siempre habrá misterios en los que tendremos que creer y tener fe, pues no podemos saberlo todo y comprobar todo. Cuando se trata de psicología, por más que los positivistas lo deseen, es imposible crear una psicología absolutamente exacta, libre de subjetividades pues las personas somos un conjunto de incoherencias y sinrazones, la prueba de esto es que no existe una corriente psicológica capaz de predecir el comportamiento de una forma cien por ciento exacta, que sea capaz de dar un tratamiento terapéutico que no tenga margen de error, que englobe todas las dimensiones humanas y que pueda entender todas las incongruencias y misterios humanos.

Las personas somos seres formados por creencias, lo que nos vuelve impredecibles y nuestra forma de ser y de actuar es tan multifactorial que es muchas veces imposible de explicar. A pesar de esto, existen tendencias dentro de la psicología que se especializan en hacer de esta una ciencia objetiva. El debate al respecto ha sido arduo, pues hay quienes opinan que es imposible escapar a la subjetividad humana y convertir de la disciplina que estudia a la complicada psique una ciencia exacta, por otra parte, hay quienes sostienen que el conocimiento sin sustento no es válido, y que por lo mismo, las afirmaciones que no estén estrictamente comprobadas, no son válidas.

Es factible estudiar fenómenos físicos de forma objetiva, pues los datos con los que se trabaja son duros y no dejan lugar a dudas, las fórmulas con las que se calcula funcionan siempre igual. En psicología, se ha logrado generar ciertos datos duros, a través de numerosos estudios cuantitativos y de corrientes como el conductismo o las ndescarga.jpgeurociencias, sin embargo, hay aspectos humanos que quedan fuera del alcance estadístico, que no son cuantificables. Problemáticas mucho más profundas que la norma “estímulo-respuesta” y dudas que no pueden ser resueltas al explicar el funcionamiento de las conexiones nerviosas. Si bien, estas áreas de la psicología son un componente importante de esta disciplina, dejan áreas inexploradas como por ejemplo;  la percepción, las relaciones interpersonales, los factores culturales, la capacidad de agencia, la relación con uno/a mismo/a, el complejo mundo del inconsciente, etc.

El estudio de los seres humanos es tan complejo como las mismas personas.  Hay algunas cosas de las que podemos estar seguros y que por lo tanto podemos saber, como que el agua se congela a los cero grados o que la fuerza de gravedad es de 9.81 m/s2, sin embargo, el estudio de las personas, realizado por personas, no queda libre de subjetividades, no queda libre de creencias guiadas por una corazonada ni de la inexplicable preferencia por una teoría y no otra, lo que sesga el modo de trabajo de los y las psicólogxs. Las personas tenemos creencias porque nos es imposible saberlo todo, por más que nos gustaría vivir con base en certezas absolutas, nos vemos obligadxs a tener creencias y a movernos empujadxs por ellas.

Fuentes.

Villoro, Luis (S/F) Creer, saber conocer.

Psicología colectiva, percepción colectiva.

Puesto que vivimos en sociedad, las personas tenemos formas compartidas de percibir las cosas, la percepción es la relación que establecemos con lo externo a nosotrxs. Esta forma de percibir la información proveniente del exterior, se construye en colectivo y a lo largo de la historia. Por eso, Pablo Fernández (2002) en el texto: “Psicología colectiva de las cosas y otros objetos”, hace una revisión histórica desde la Edad Media hasta el año 2002 de cómo se ha ido transformando la forma de interactuar con los objetos en Europa y de la forma en la que asimilamos los conocimientos.

Fernández, primero compara al cofre  -objeto comúnmente utilizado en la Edad Media-  con la mente humana; se trata de espacios en los que no hay divisiones y en donde el contenido está revuelto y desorganizado. Después, el cofre evoluciona y se convierte en cajonera, lo que permite organizar el contenido en categorías. Cuando este artefacto aparece, se revela la obsesión que aparece en las personas de entonces por ordenar y clasificar el mundo.  La cajonera evoluciona hasta convertirse en una cómoda; en la que los múltiples objetos están específicamente clasificados según sus funciones. Cuando aparece la vitrina, hay ya en el mundo una cantidad de objetos –y de conocimientos- digna de presumirse, por lo que se inventa un mueble especial para este propósito.

El recorrido histórico termina en el 2002 (año del que data el escrito de Fernández). En esta fecha, los desarrollos computacionales estaban tomando vuelo. El autor de “Psicología colectiva de las cosas y otros objetos”, hace la comparación de la mente humana con una computadora,  aparato que también recibe el nombre de “ordenador”, aunque esta denominación es poco utilizada en México, evidencia la función que tienen las computadoras de ordenar nuestra información y casi nuestra vida. Fernández fue bastante visionario al expresar que las computadoras determinarían el estilo de vida de las primeras décadas del siglo XXI. Hoy en día, es imposible imaginar una vida práctica sin los dispositivos electrónicos y nuestra forma de pensar y de percibir al mundo se ha adaptado a ellos, nuestra mente está entrenada para entender la realidad virtual, para comprender que hay una web en la que se encuentra toda la información que podamos desear y que hay un plano no físico en el que suceden cosas; en el que se puede interactuar, perder o ganar, cometer crímenes o ser popular.  Una realidad creada y habitada en su totalidad por el ser humano.

Estamos viviendo una transformación inversa a la que se vivía cuando terminó la Edad Media, ya no existen los despertadores, ni las calculadoras, los reproductores de música son casi obsoletos y tal vez suceda lo mismo con los libros algún día. Ahora los objetos están siendo absorbidos por las computadoras y los celulares, (para ver un video corto que ejemplifica claramente esta situación, da click aquí). Y mientras desaparecen físicamente los objetos, la cantidad de información disponible es cada vez mayor.

Tres temas centrales del escrito de Fernández son: la percepción, los sentimientos y el vacío. El autor se refiere al vacío como “un espacio en vano que ya no es, como antes, el mundo, sino meramente su negación, como una especie de ausencia que asusta y que urge ser ocupado, o más bien tapado.” (Fernández, 2002, p. 12). Habla de cómo en la Edad Media, había un vacío cuyo origen era la falta de objetos y de cómo en la actualidad hay un vacío cuyo origen es la saturación de información.

Fernández ha identificado el vacío físico que tiene que ser llenado, por lo tanto, con objetos físicos, y por eso habla de la percepción, es decir, de la relación que establecemos con las cosas externas a nosotros, con lo otro. En este punto, mis creencias difieren de las de Fernández, el vacío está ahí porque queremos llenarlo con objetos, si son muy pocos no se llena y si son demasiados, se satura. El confundir la percepción con el sentimiento, es lo que nos hace sentir este vacío, pensar que podemos llenarlo con las cosas que percibimos y que se encuentran fuera de nosotrxs y no con lo que sentimos y con los elementos que están dentro de nosotrxs.

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Pensar que un vacío se puede llenar o vaciar con cosas y se puede saturar con información, es la fórmula para estar insatisfechos siempre. Una vez que valoremos lo que sentimos, que el frenesí tenga un lugar en nuestra vida y que nuestras relaciones sean más importantes que los objetos que nos rodean, entonces sí, podremos llenar ese vacío.

Fuentes

Fernández Christlieb, Pablo (2002) Psicología colectiva de las cosas y otros objetos. Psicología Social, Revista Internacional de Psicología Vol  1. No. 1 Pp. 9-20

Youtube: https://www.youtube.com/watch?v=uGI00HV7Cfw

EL CONOCIMIENTO COLONIZADO

Llegan los españoles a México, sedientos de recursos, dispuestos a hacer lo que fuera necesario para conseguir tierras para tener el reconocimiento del rey y oro para mandar a su tierra natal en crisis. Cuando pisan Veracruz, quedan impactados con la fertilidad de la tierra y con la amabilidad del clima para cultivar, pero su asombro se dispara cuando llegan al lago de Texcoco, cuando se dan cuenta de la estructurada prosperidad de la que gozaba el Imperio Azteca. Quedan impactados con la colorida hermosura de la ciudad mexica, con el finísimo trabajo de los artesanos, con la avanzada tecnología de cultivo en chinampas, de acueductos y de manejo de los puentes movedizos que permitían llegar de tierra firme a la ciudad flotante de pulcra organización política.

El poderoso Imperio Azteca, es para España lo que le impide tomar recursos a diestra y siniestra, y eliminarlo de su camino fue la solución que aplicó para lograr su objetivo. Para que esto pasara, tuvieron lugar dolorosísimas luchas y poca negociación, luchas ganadas y perdidas, epidemias y hambre. Una vez destruido el Imperio Azteca, tuvo lugar una migración masiva de Europa a América. Se fundaban ciudades, se evangelizaba a los indios, se poseían tierras, se embarcaba oro a España, para quien todo iba más que excelente, mientras que para los mesoamericanos, la desgracia se volvía cada vez más abrumadora.

Es imposible que dos culturas convivan en el mismo lugar sin mezclarse, de modo que, con la llegada de los españoles, empezó a generarse en México un sincretismo cultural y racial que dio como origen al actual México. Bonfil (1987) describe cómo esta mezcla cultural se dio mediante un proceso de sometimiento, destrucción y esclavización. Describe cómo el sincretismo que tuvo lugar en México fue desigual, se describiría mejor como la imposición de una cultura sobre otra, pues los europeos destruyeron el orden social prehispánico y esclavizaron a los indígenas, los obligaron a olvidar su religión y a sus dioses e impusieron las ideas propias, cambiaron la organización política, educativa, lingüística, económica, etc. Transcribo aquí las propias palabras de Bonfil:

La superioridad natural que asumía el colonizador, no se limitaba a su convicción de que profesaba la única fe verdadera: esa convicción derivaba necesariamente en una afirmación de superioridad en todos los demás órdenes de la vida. Las aspiraciones materiales, la manera de entender el progreso y el quehacer humano, todos los criterios para distinguir lo bueno y lo malo, lo deseable y lo que se debe rechazar, las maneras correctas y las incorrectas (de pensar, de hacer las cosas, de comportarse), conformaban un todo que globalmente se postulaba como superior. Más aún: como lo único superior, por ser lo único verdadero. (Bonfil, 1987, p.120).

Un aspecto fundamental y característico de la colonización de América, fue la imposición de la idea de que lo europeo es mejor que lo indígena. Y yo, soy mexicana y heredera de esta historia de colonización, de sometimiento e imposición, mi sangre es mestiza y mi cultura también, mi identidad absorbe vestigios de lo indígena y de lo español, junto con lo que esta mezcla conlleva.

Como explica mi compañero Roberto Bautista (2016) la cultura condiciona nuestro modo de ver el mundo. Para entender el sentido común y la concepción del conocimiento que tenemos en México, es básico entender esta parte de nuestra historia; la colonización. Geertz (1996) propone concebir al sentido común como un sistema cultural y para analizarlo propone distinguir la realidad objetiva de la sabiduría coloquial. Por esta razón, he puesto sobre la mesa el tema de la llegada de los españoles a América, porque es una situación que atraviesa nuestra forma de vivir el mundo como mexicanas. Mencioné en mi ensayo anterior titulado: “El sentido común es el menos común de los sentidos”, que el sentido común es para nosotros lo que el agua para los peces. Nos acostumbramos tanto a las reglas que nos criaron, que se vuelven invisibles a nuestros ojos.

La colonización es una cosa ya tan cotidiana a la que estamos tan acostumbrados, que no nos preguntamos por qué es tan común pintar nuestro cabello de amarillo, ver en la tele lo mismo que se ve en Estados Unidos y preferir insumos europeos que mexicanos. La discriminación a lo indígena no nos hace ruido, incluimos por moda palabras del inglés a nuestro vocabulario y los estándares de belleza que pretendemos alcanzar, son importados de Europa o de Estados Unidos. En pocas palabras, el malinchismo se ha vuelto parte de nuestro sentido común.

Grandes problemas de identidad genera este malinchismo, pues significa odiar lo propio, discriminarse a uno misma y procurar una identidad copiada. La imposición de la religión, del sistema económico y de las figuras políticas que tuvo lugar en el año 1500, se ha perpetuado hasta nuestros días, y ha sentado las bases para lo que hoy somos. Se ha vuelto incluso, parte de nuestro sentido común.

¿Por qué en las clases de historia revisamos a detalle la historia de la Antigua Grecia, del Imperio Romano, de Europa en la Edad media, en el renacimiento, en la ilustración y a duras penas tenemos una idea de todo lo que acontecía en Mesoamérica durante esos 5,000 años de historia? ¿Por qué sabemos por cultura general quienes fueron Alejandro Magno, Zeus y Napoleón y desconocemos la historia de Hun Hunapú, Pacal y Nezahualcóyotl? ¿Por qué la mayoría de los autores que revisamos son europeos o estadounidenses y la minoría latinoamericanos o de otras partes del mundo, y mucho menos aún son las autoras mujeres? ¿Por qué los conocimientos de la medicina tradicional no son oficialmente integrados en la formación de las doctoras? ¿Por qué lo perteneciente a la cultura occidental se ha convertido en nuestro sentido común y lo propio del México Prehispánico se ha convertido en ruinas y en una historia vaga y lejana?

Junto con esta colonización de la cultura, viene también, la colonización del conocimiento. Se nos ha enseñado a valorar únicamente el conocimiento que está escrito por alguien que tiene un doctorado y cuya piel es blanca. Pablo Fernández (1993) bien utiliza la metáfora del conocimiento dentro de una torre de marfil, en la que describe cómo las universidades resguardan los descubrimientos de la ciencia, sin permitir que éstos se mezclen con el exterior, impidiendo así que se vuelvan útiles.

Para reflexionar más acerca del tema del conocimiento, cito las palabras de mi compañero Jonathan Nuño (2016), quien describe lo que es el conocimiento: “un cúmulo de experiencias, sentimientos, creencias, aprendizajes, gustos, en sí el contexto total de las cosas, pero el conocimiento no es algo natural sino colectivo”. Mi compañero explica cómo para adquirirlo es requisito la interacción, la contemplación, el análisis y el aprendizaje. Retomo también la definición de conocimiento que propone Sofía Acosta (2016) “Conocimiento es la capacidad del ser humano para comprender los fenómenos de la vida diaria. Poder razonar y entender, ser consciente de lo que sucede en el mundo exterior.”

Con base en estas dos definiciones, puedo deducir que el conocimiento es una cosa que cualquier persona tiene la capacidad de generar, de poseer y de aplicar, ¿Por qué entonces se reconoce solamente el que fue generado dentro de las paredes de una universidad? ¿Por qué entonces se desacredita por mágico el que es poseído por el Maracame Wirrárika? Una vez más, veo cómo la colonización se hace presente también en la percepción que tenemos del conocimiento.

Boaventura de Sousa (2012) explica cómo es que la sobrevaloración de la investigación estrictamente científica, fue haciendo que se discriminaran otros conocimientos y se consideraran supersticiones o sentido común sin valor. Esto no significa que el conocimiento científico no sea útil, sino que está incompleto en tanto no se integre el “conocimiento otro”, como son llamados los saberes informales, los saberes de la gente, de la cosmovisión no-occidentalizada. El conocimiento está patentado, monopolizado, mercantilizado y esto nos hace pensar que lo que pasa por nuestra cabeza no cuenta y que si un descubrimiento proviene e algún autor sin renombre, no es válido.

Millones de ideas pasan por la mente de las personas, día a día los pensamientos de quienes no se dedican al trabajo académico se disuelven en la nada, los saberes ancestrales de la cultura son subestimados y sustituidos por lo que se dice en los libros. La propuesta de Souza, de Rengifo (2015), mía y de muchas otros, es mirar también el “conocimiento otro”, dándole valor a las ideas propias y a la identidad propia. Aprovechar la riqueza del conocimiento científico y también la del conocimiento personal, reclamar la esperanza y presentar una diversidad de alternativas posibles, pues al limitar la validez del conocimiento solamente de quienes tienen títulos académicos, limitamos también la validez de las ideas de una misma.

De Souza dice que, para que haya justicia social, debe de haber justicia cognitiva, y para esto es indispensable integrar los saberes que están fuera de la universidad para que se pueda construir conocimiento integral, para que adquieran una visión más abierta y enriquecida, generando con esto, enlaces entre las universidades y su entorno, lo que las protegerá y las hará prevalecer, las volverá útiles para las comunidades en las que están insertas y para el mundo. Y no solamente hay que integrar los saberes populares con los universitarios, sino también los occidentales con los ancestrales. Como bien identifica Rengifo; “Queda entonces, o la difícil tarea de promover el diálogo entre cosmovisiones, o la renovada imposición de conocimiento nuevo a expensas de la pérdida u ocultamiento de lo antiguo”. (2015, p. 47).

Hemos de abrir nuestra percepción, ampliar nuestro sentido común y nuestra autoconcepción a una visión integradora. Rengifo indica que “requerimos ir más atrás de los enunciados teóricos y de las epistemes que se hallan detrás de la diversidad de prácticas para remontar los desafíos globales y para regenerarnos en la diversidad”. (2015, p. 48). En Latinoamérica no podemos ignorar que nuestra cultura es producto de un mestizaje, y no de un mestizaje con igualdad de peso entre ideas, sino uno que incluye la desvalorización de uno de los dos factores.

Está colonizada nuestra cultura, con ella, el sentido común y la concepción que tenemos del conocimiento. Están colonizados también muchos otros aspectos de la vida en México, como por ejemplo; el de la belleza. Mi compañero Quiroz (2016) reconoce que la belleza es subjetiva y se trata de lo que a cada persona o cultura en particular le agrade. Reconoce también que en nuestra sociedad están establecidos estereotipos de belleza que nos empujan a valorar a personas con determinadas características: “aunque mujeres rubias y de ojos azules son las que acaparan la publicidad sin embargo el mundo y la belleza que en el mundo es mucho más extenso”. Nosotras y nosotros consumimos normas estéticas que no son creadas por mexicanos, sino que nos han sido vendidas o impuestas, que nos ciegan ante bellezas variadas.

Mi compañero Juan Carlos Ortiz (2016), cita a Denise Najmanovich cuando explica que la perspectiva y nuestra visión hacen que tomemos en cuenta o que ignoremos determinados elementos de la realidad según nuestros intereses. La perspectiva construye nuestra subjetividad que se construye a partir de la cultura. Hemos aprendido a ignorar ciertos elementos de nuestras raíces y la invitación es visibilizar nuestra cultura de una forma más integral.

De-colonicemos pues, el conocimiento, y de-colonicemos también, los estándares de belleza, para poder aceptar cuerpos más diversos y deshacernos de problemas como la Gordofobia, para tener bellezas más auténticas, para aceptar el propio físico, para integrar a la norma a les intersexuales y a todas las personas que no se ajusten físicamente al modelo físico europeo.

Al de-colonizar el conocimiento y el sentido común, nos encontraremos con una parte de nosotrxs que hemos reconocido poco, que hemos mirado poco, aceptemos nuestro mestizaje y valoremos las dos partes que contiene. Abramos nuevos horizontes de conocimiento, aprovechemos al máximo los saberes que se generan sobre esta tierra, aprovechemos los saberes comunitarios, los saberes científicos, los saberes propios. Ampliemos nuestra mirada y visibilicemos nuestro pasado, aceptemos nuestro presente y valoremos lo que los mexicanas somos, lo que creemos, lo que conocemos.

Fuentes.

Acosta, S. (28 de febrero, 2016) Conocemos, conocimiento, conocer. Recuperado el 28 de febrero, 2016 de: http://sofiaacostacyc.blogspot.mx/2016/02/conocemos-conocimiento-conocer.html

Bautista, R. (25 de febrero, 2016) Esto es Conocimiento y Cultura. Recuperado el 28 de febrero, 2016 de: http://estoescyc.blogspot.mx/2016/02/el-conocimiento-es-una-construccion.html
Bonfil, G. (1987) México Profundo. Una civilización Negada. Grijalbo: México D.F.

De Sousa Santos, B. (28 de mayo, 2012) Entrevista: ¿Por qué las epistemologías del sur? Espacios De Coloniales Universidad, movimientos sociales y Nuevos Horizontes del Pensamiento. Recuperado el 26 de Febrero, 2016 de: https://www.youtube.com/watch?v=KB6RbYWfzk0

Fernández, P. C. (1993) El conocimiento encantado. Archipiélago: Cuadernos de crítica de la cultura. No. 13. Págs. 119-124.

Geertz, C. (1996) Conocimiento local. Paidós.

Nuño, J. (28 de febrero, 2016) El conocimiento es el alma de la humanidad. Recuperado el 28 de febrero, 2016 de:

http://jonathann64.blogspot.mx/2016/02/el-conocimiento-es-el-alma-de.html

Ortiz, J. C. (29 de febrero, 2016) Unidad concluida, nuevo camino llega. Recuperado el 29 de febrero, 2016 de:

https://juancarlosop91.wordpress.com/2016/02/29/unidad-concluida-nuevo-camino-llega/

Quiroz, M. (14 de febrero, 2016) La belleza. Recuperado el 28 de febrero, 2016 de:

https://mqsportive.wordpress.com/2016/02/14/la-belleza/

Rengifo, R. (2015) Retorno a la naturaleza. Tejiendo Voces por la casa común: México, pp. 37-49

 

 

 

 

La belleza nace con tu mirada

“Si la normalidad es dominación y abuso, entonces hagamos de lo anormal una extraordinaria rebeldía”.

Cuando hablamos de belleza, nos referimos a aquella característica de las cosas que, al ser percibida por los sentidos, nos genera placer. Aparece cuando admiramos cosas que resultan tan armónicas y tan asombrosas, que nos dan gusto. Puede haber belleza de muchos tipos: auditiva, visual, sensual, gastronómica… puede residir tanto en cosas creadas por la naturaleza como en cosas creadas por las personas, la belleza y el arte amenizan la vida, representan la pasión que ésta contiene, tienen el propósito único de darnos placer. En un poema prehispánico atribuido al señor de Tlacopan (1487-1519) se expresa lo siguiente:

                Yo engasto esmeraldas: ¡es mi canto!

                ¿No es feliz el hombre que cual esmeraldas pule un canto?

                                               (Rodríguez, 1970, p. 82)

Así pues, la belleza da gusto a cada quien de forma diferente, volviéndose así, subjetiva y de estándares variables que pueden cambiar según la persona o la cultura, de forma que los estándares de belleza, están incluidos en el paquete de lo establecido por el sentido común. Así como aprendemos a usar una cuchara, aprendemos que la función de la joyería es resaltar la belleza. De esta forma, al ser educad@s y formad@s como buen@s habitantes de nuestra cultura, nos apropiamos de un reglamento que nos indica lo que nos debe gustar y lo que no, filtrando nuestra libertad de apreciar la hermosura de cualquier cosa, y orientando nuestras preferencias hacia ciertos polos. Así como está “monopolizado el sentido común” (como lo canta Gondwana), la belleza también. El casquete de saberes culturales que hemos adquirido, incluye un catálogo limitado de lo hermoso.

Un ejemplo muy claro de esto, es la percepción que se tiene de la gordura o la delgadez, cuya etiqueta varía a través del tiempo. En la actualidad, los modelos de belleza femenina que nos son presentados, son en su mayoría mujeres delgadas, con quienes se transmite el mensaje de que para ser bella hay que tener así el cuerpo, sin tomar en cuenta que los cuerpos pueden variar en forma y tamaño. Este ideal estético, excluye a una parte importante de la población y genera una discriminación fuertísima llamada Gordofobia, poniendo trabas en la construcción de la sana autoestima, como se evidencia en el siguiente trailer: https://vimeo.com/98210402   

El problema de tener un abanico reducido y específico de cosas bonitas, es que estamos acostumrbadxs a ignorar lo feo, a rechazarlo, a discriminarlo, a sacarlo de nuestras posibilidades, reduciendo así nuestro mundo e impactando en la construcción de la identidad de quienes no encajan en la norma estética.

cEvin Key, en su canción “Beauty is the enemy”, hace la propuesta de valorar lo feo, defiende que “quienes bucean bajo la superficie, glorifican lo grotesco” y que la belleza es el enemigo, pues nos impide apreciar las cosas que escapan del estándar, “Aceptar la fealdad es la redención de la vanidad”. ¿Qué pasaría si nos relacionamos también con las cosas feas, si convertimos lo feo en hermoso y permitimos que lo grotesco nos produzca placer al mirarlo?

Puesto que la belleza es subjetiva, podemos hacerla aparecer en cualquier cosa que veamos. Tenemos la capacidad de hacer a un lado los estándares de belleza aprendidos y encontrar hermosas cosas que no son socialmente valoradas como tal: podemos ver la hermosura no solo en la luz, sino también en la oscuridad, no solo en la alegría, también en la tristeza, no solo en lo joven, también en lo viejo, no solo en lo bonito y tierno, también en lo desagradable.

Abramos nuestra mente y apreciemos las variaciones de la vida. Que la belleza se convierta, no en un estándar, sino en nuestra capacidad para observar lo maravillosas que somos las personas, lo perfecta que es la naturaleza, lo impresionante que es la expresión humana en cualquiera de sus presentaciones artísticas, que viajemos con la música, que nuestro paladar festeje cada bocado, que cada momento sea apreciado tal y como está sucediendo, que la fealdad se convierta en belleza y la belleza en fealdad, que los límites entre estos dos conceptos de difuminen, y que nuestra mirada se impregne de un placer que nos permita disfrutar la belleza en cualquier cosa que miremos, y que, si algo nos parece feo, no sea discriminado por esa razón.

Abramos nuestras mentes, ampliemos nuestro sentido común.

Referencias

Riot and Roll, (2015) Gordofobia: el peso del capital. Recuperado Recuperado el 21 de Febrero, 2016 de:

http://www.riotandroll.com/#!Gordofobia-el-peso-del-capital/c11it/55b8b28f0cf2dce5af6325b6

Núñez, J. C. (2012) Esbozo sobre la Felleza, Revista Replicante. Recuperado el 21 de Febrero, 2016 de:

http://revistareplicante.com/esbozo-sobre-la-felleza/

Rodríguez, A. (1970) Historia de la pintura mural en México, El hombre en llamas. Almania Thames and Hudson: Alemania. P. 82.

 

EL TERCER GÉNERO

La palabra cultura proviene del concepto de “cultivar”. La cultura es ese conjunto de normas, costumbres, artefactos, prácticas, tradiciones y pensamientos que nos crían, nos “cultivan”, nos moldean, nos hacen ser quienes somos hoy. Estas estructuras las percibimos  muchas veces como inamovibles, pues, al educarnos dentro de cierto sistema de creencias y de formas de ver al mundo, nuestra realidad y sentido común se construyen y se amoldan a estas formas, haciéndonos creer que el mundo se reduce a lo que la cultura nos enseña.

¿Qué relevancia tiene esto en el tema de la intersexualidad? Pues que la cultura occidental, mexicana, capitalista, del siglo XXI en la que yo he nacido he crecido y me he formado, me ha enseñado -entre otras cosas- que en el mundo existen dos géneros: masculino y femenino, que los cuerpos humanos pueden tener solamente dos tipos de genitales y que si algún ser se sale de esta norma, será rechazado y obligado a encajar en esta dicotomía.

Small Luk, de Hong Kong, comparte su experiencia al mundo, explicando que ella nació con genitales indefinidos, e inmediatamente después de su nacimiento, recibió intervenciones quirúrgicas para que se le pudiera etiquetar como varón, esto la hizo sufrir bullying, rechazo social, operaciones, serios problemas de identidad y hasta intentos de suicidio. Situación similar a la que se presenta en la película de XXY, en la que Alex  ha llegado a una edad a la que sus papás creen que es pertinente operar a Alex para definir su sexo, además de que se siente obligadx a elegir ser mujer u hombre y confudidx por no poder elegir un género. Situaciones similarmente difíciles y críticas viven las personas que nacen con genitales que no se pueden definir como totalmente femeninos ni masculinos.

Estas personas son, al igual que todas las demás, producto de la naturaleza, son excepciones a la norma, son distintas a la mayoría, pero eso no significa que valgan menos o que su condición nos obligue a rechazarlas. El sufrimiento que viven las personas intersexuales no se debe a que la naturaleza ha sido cruel con ellas, sino a que la sociedad es cruel con quien es diferente. Y no me refiero solamente al bullying que puedan sufrir en la escuela, sino a las incontables intervenciones quirúrgicas que  suelen recibir estas personas a lo largo de toda su vida en un intento de los médicos de reconstruir sus cuerpos para que sean iguales a los demás, me refiero también a la forma en que son percibidas por el Estado, a la inexistencia de leyes que acepten la existencia de un tercer género, o la imposibilidad de cambiar el género cuando no estén de acuerdo con el que se les ha asignado. Las personas intersexuales sufren porque el mundo está hecho solamente para dos tipos de personas. El lenguaje, la ropa, los baños públicos, los roles de género, son solamente para hombres o para mujeres, no hay más. Están condenadas a sufrir crisis de identidad, por ser obligadas a elegir ser mujeres u hombres, y no se les presenta la opción de crecer sin una de estas dos etiquetas.

La difícil vida que nuestra cultura ofrece para lxs intersexuales, no es culpa de la naturaleza por traer al mundo seres particulares y especiales, sino es a causa de la cerrada mente de quienes habitamos el mundo, de un sentido común dicotómico, de la intolerancia con la que crecemos, de la imposibilidad de nuestra mente colectiva de imaginar mundos más abiertos. Es una pena que como cultura hayamos elegido discriminar a nuestrxs iguales, sin embargo, el que el origen de este problema sea cultural, es una buena noticia, pues significa que podemos cambiar nuestra forma de pensar, que podemos simplemente aceptar a quienes son diferentes, que podemos reestructurar la sociedad para que sea inclusiva y amable con cualquier tipo de identidad. La prueba de esto es que existen ya espacios en los que las personas intersexuales pueden apoyarse entre sí y compartir experiencias, para unirse y obligar al mundo a ampliar su visión. Espacios que se con el tiempo se volverán más amplios y comunes, ofreciendo cada vez mejores posibilidades y derechos dignos para lxs intersexuales.

https://brujulaintersexual.wordpress.com/2016/02/02/ningun-ninx-debe-sufrir-mi-terrible-experiencia-dice-la-hongkonesa-small-luk-que-fue-forzada-a-ser-un-nino-por-elaine-yau/

EL SENTIDO COMÚN ES EL MENOS COMÚN DE LOS SENTIDOS

“El sentido común es el menos común de los sentidos”, dice el dicho popular que parece no tener sentido, planteando así un reto para nuestro sentido común, que nos dice que el sentido común es común.  ¿Qué quiere decir esta frase? Que no todas las personas compartimos el mismo respaldo cultural, y por lo tanto, el sentido común se fragmenta y se amolda a las personas, a los lugares y a los tiempos, sin convertirse nunca en una cosa individual. Si el sentido común fuera el mismo para toda la humanidad, probablemente se clasificaría más bien como un instinto o como algo natural. Sin embargo, el concepto se refiere a aquellos acuerdos que hacen las comunidades para entender o explicar una cosa. Y puesto que las características de los grupos de personas varían de una sociedad a otra, el sentido común también.

En mis reflexiones al respecto mientras leía a Geertz, identifiqué, utilizando mi sentido común, algunas de las razones por las que existe el sentido común o algunas de las necesidades a las que responde son las siguientes: Satisfacer la curiosidad humana, explicar las excepciones de la lógica, hacer acuerdos sociales, perpetuar costumbres y compartir conocimientos de supervivencia. A continuación describo y ejemplifico cada uno de estos puntos que forman parte del compendio de conocimientos comunes.

  1. Es una respuesta a la insaciable curiosidad de las seres humanos, y a nuestra incapacidad para resolver todas nuestras dudas. Es una forma de cubrir los agujeros que hay en la lógica, pues no todo se puede explicar por medio de ella y no siempre podemos entender las causas y las consecuencias de las cosas, y hay grandes misterios irresueltos; ¿Dios existe y nos escucha? ¿Los extraterrestres tienen contacto con la tierra? ¿Qué explicación hay para los eventos paranormales y fantasmagóricos? El ser humano, movido por la enorme curiosidad que nos caracteriza, ha inventado explicaciones para aquellas cosas que se salen de nuestro entendimiento y de la lógica del mundo: Yo cuando era nsentido comuniña pensaba que dentro de la tele había enanitos actuando,  los zande atañen a la brujería aquellas cosas que no pueden  entender,  hay quien cree que le ha ido mal porque Dios lo castiga por sus pecados o que si cacha el ramo de la novia en la fiesta de boda, será la próxima en casarse, etc. Así nacen, como referencia Geertz,  las religiones, los compendios de supersticiones, los mitos, las creencias populares, incluso la filosofía y la ciencia surgen de esta necesidad imperante de las personas de resolver las dudas, de explicar lo inexplicable. Y es así como aparece el sentido común en las culturas, ya sea en forma de religión o de ciencia, porque preferimos inventar explicaciones que afirmar que no sabemos, porque  la curiosidad y la imaginación de la humanidad se unen para que inventemos historias que nos permitan estar en una realidad conocida, que nos de confianza, que nos hagan estar en una zona de confort en esta realidad llena de misterios y paradojas.

  1. El sentido común comprende las excepciones de la lógica, tanto las excepciones que no podemos entender, como las excepciones que inventamos las personas. Para explicar esto daré un ejemplo; en mi Proyecto de Integración Profesional, trabajaba con niños de 3 y 7 años. En una ocasión, escuche que una de las niñitas, cuando estaba hablando dijo: “haiga”, su hermana más grande, rápidamente la corrigió: “No Amy, no se dice haiga se dice haya”. Amy prácticamente ignoró la corrección de su hermana, mientras que yo me quedé pensando que Amy ha entendido bien la lógica de los verbos; caiga, traiga, por lo tanto; haiga. Pero este verbo es la excepción, y eso Amy no lo sabe porque tiene tres años, hay que explicárselo, hay que enseñarle que la lógica no sigue siempre la misma línea y que es necesario estar un buen rato en este mundo para entender las paradojas que contiene.

  1. Otra de las necesidades humanas que cubre el sentido común son los acuerdos sociales. Si las personas queremos vivir en armonía, estamos obligadas a hacer acuerdos, a establecer reglas que establezcan de qué formas nos vamos a respetar unas a otras. De esta forma, se hacen reglamentos sociales consensuados implícitamente por todas las personas, consensos que son tan antiguos que se vuelven parte de lo lógico. Por ejemplo, en la cultura occidental, es lógico ser corteses con las personas mayores, decir “salud” cuando alguien estornuda o saludar a todas las personas cuando se llega a un lugar. Son costumbres adoptadas que asumimos como lo natural y lo obvio.sentido comun 1

  1. Estos acuerdos sociales no solamente tienen que ver con un reglamento, sino con costumbres que se han ido heredando a través del tiempo, sin darnos cuenta de que tal vez es solamente nuestra cultura la que se comporta de esa forma. Por ejemplo, mi tía fue de viaje a Jerusalén, a su regreso, le pedí que me platicara cómo es ese lugar, me contó que las casas en medio oriente son todas del mismo color, un color beige –arenoso. Ella preguntó a los lugareños que por qué no pintaban sus casas de colores (como es tan acostumbrado en México), y los Israelís recibieron su pregunta con sorpresa. En esa zona del mundo, por alguna razón que desconozco, las casas no se pintan. Por el contrario, para los mexicanos, pintar las casas de color, es lo más lógico, es una costumbre que embellece nuestras ciudades y pueblos y que imprime tintes de folklor y particularidad a nuestro país.

  1. El sentido común responde también al compendio de conocimientos que se necesitan en un lugar o en una cultura para sobrevivir. Por ejemplo; la mayor parte de las personas que viven en Guadalajara saben cómo prender una estufa de gas. A mí me enseñó mi mamá cómo hacerlo, me dijo que hay que tener cuidado de no dejar escapar el gas sin que esté prendida la flama porque podría explotar, además, desde que nací, he visto cómo las personas prenden estufas de gas y he aprendido a hacerlo de forma impecable. Esta práctica ha pasado a formar parte del sentido común de las y los tapatíos y de personas de (supongo) la mayoría de las ciudades del mundo.

A mis dieciocho años, fui a una comunidad en la sierra tarahumara, Chihuahua, a vivir durante un año. En este lugar, las estufas de gas no se utilizan. El clima de la sierra es muy muy frío y por lo tanto, en cada casa hay una estufa de leña que permanece prendida gran parte del día y de la noche, para calentar a los habitantes y para cocinar. De manera que, así como en Guadalajara todas las personas saben cómo encender una estufa de gas, en la sierra tarahumara todas las personas saben cómo encender una estufa de leña.  Es parte del sentido común reconocer los leños más secos y menos verdes para iniciar el fuego, utilizar al principio leña de pino, pues prende más rápido y después, leña de encino, pues es más duradera, hasta los niños saben cómo acomodar los ocotes para que la flama encienda rápido. Cuando yo llegué a ese lugar, sabía perfectamente cómo prender una estufa de gas pero tardé un buen rato en aprender a crear fuego con rapidez.

Es por eso que el sentido común sienta la base de las culturas, es variable sentido comun 2y al mismo tiempo inamovible. Está hecho de conocimientos invisibles, invisibles porque los damos por hecho, porque nadie nos dice lo contrario, porque nos rodean desde que nacemos. El sentido común es tan invisible para las personas, como lo es el agua para los peces. De ahí la importancia de estar abiertas y abiertos a conocer culturas y realidades diferentes, porque solo ahí se cuestionará nuestro sentido común, se nos presentarán retos e identificaremos aquellas cosas que son intrínsecas del ser humano y aquellas que son intrínsecas de nuestra cultura. ¿Y para qué cuestionar lo que ha sido verdadero siempre? Porque el hecho de que todo mundo haga una cosa, no quiere decir que sea lo mejor para nosotras y para la sociedad.

 

Geertz, C. (1996) Conocimiento local. Paidós. Pp. 93-116

#NoSomosPollos

Artículo por: Mariana Arpio

11 de Mayo 2015

31.8% de las mujeres de más de 15 años han sido víctimas de alguna agresión pública. Estas agresiones comprenden desde insultos hasta violaciones. Es la información arrojada por las  encuestas de la ENDIREH (Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones y los Hogares) 2011.

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Esta estadística incluye a nuestras hermanas,  mamás, primas, sobrinas, tías, amigas, abuelas, novias (en su caso) y a nosotras mismas. Sufrimos de discriminación, insultos, amenazas, “piropos”, etc. en espacios públicos y privados: en la calle, en el trabajo, en el hogar, en la escuela… ¿En la escuela?  ¿No se supone que en la escuela se propicia un ambiente sano? ¿No se supone que en las universidades no pasan esas cosas y menos en una universidad de paga como el Iteso?

Parece que tanto la ENDIREH opina lo contrario:

Otro espacio público en donde se focaliza la violencia contra la mujer son los centros educativos. En el ámbito escolar la presencia de este fenómeno alcanza altas cuotas. Esta modalidad de maltrato, sea entre los propios alumnos o de autoridades y maestros hacia los educandos, a fuerza de repetirse ha llegado a volverse común, y a tolerarse como parte de la socialización de niños y jóvenes, al convertirse en un ejercicio sistemático de agresión. (ENDIREH, 2011, p. 46)

Así que según los datos de la ENDIREH (2011) 3 de cada 100 estudiantes han padecido algún incidente de violencia en las escuelas refiriéndose a violencia escolar como “las situaciones de discriminación, hostigamiento, acoso y abuso sexual, experimentadas en los planteles educativos” (ENDIREH, 2011, p. 46)

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Pero en fin, en el Iteso no pasan esas cosas, es un respetable Instituto Tecnológico de Estudios “Superiores” de Occidente, Universidad de paga y llena de gente consciente que cuida a sus compañeras y que reprueba la violencia, ¿Cierto? La “Universidad Jesuita” está llena de niños bien que reciben una educación privilegiada, dicen por ahí que es como una burbuja de felicidad porque todo mundo es consciente,  se separa la basura, se respeta a los peatones, hay árboles, pastito y nadie sufre de violencia de género… ¿O me equivoco?

Cambiando de tema… el otro día entré a una página de Facebook llamada Pollos Iteso. Esta página está dedicada a subir fotos de chicas guapas sin su consentimiento. Funciona de la siguiente manera: mandas un inbox con la foto de alguna chava guapa que estudie en el Iteso y el administrador de la página publica la foto, y después, todas las personas pueden ver esa foto y  opinar sobre las chicas, comentar públicamente qué tan rica está fulanita y que tan chula noestá sutanita, incluso algunos son tan buena onda con sus compañeros  que comparten nombre, semestre y carrera de la chica por si a alguno le interesa localizarla. Además, la comunidad Pollos ITESO contaba con una cuenta de Instagram con más de 1,400 seguidores.

Y bueno, en las fotos hay toda clase de comentarios. Incluyendo comentarios de reclamo hacia los miembros de la página… Parece que a alguien no le gustó que publicaran sus fotos, las de sus amigas y compañeras… Y me incluyo.

Conforme se difundía la página, los comentarios de inconformidad aumentaban, no sin respuesta (casi siempre grosera) por parte de los “Pollos Iteso Followers”. Se desencadenó en nuestro querido e indispensable Facebook una discusión entre las chicas que no querían ser objetivizadas y los chicos que las objetivizan. Discusión que reveló la super-denigrante, violenta y discriminatoria visión que los “niños bien” del Iteso tienen sobre sus compañeras de clase.  Aquí un par de ejemplos:

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love itesoDesgraciadamente, Pollos Iteso no es el único caso de acoso virtual en esta Universidad, existe también una página de Instragram similar pero orientada a sabrosear a los chavos, igualmente sin su consentimiento. Y como ellos no se toman fotos posando, las señoritas que suben las fotos se toman la molestia de fotografiarlos por ellas mismas… in fraganti.

Dentro del fervor de las discusiones virtuales, rápidamente, el poder femenino unió a las inconformes con su fuerza magnética y se creó el grupo secreto en Facebook llamado NoSomosPollos, reuniendo a 100 integrantes que nos dedicamos a denunciar foto por foto en facebook, a publicar comentarios de inconformidad en la página, se realizaron juntas presenciales (incluso cuando no nos conocíamos) para platicar sobre las medidas que se tomarían, se lanzó un pronunciamiento por parte de la Red de Género ITESO, otro desde la Oficina de Comunicación Social y uno más para el rector de la Universidad por parte de la comunidad de NoSomosPollos respaldado por un montón de firmas recaudadas, obteniendo una respuesta activa por parte del rector. Y por si no fuera poco, la revista universitaria “Cruce” publicó un artículo en el que se expresa la total inconformidad de la institución respecto a este caso y se mencionan las muchas otras acciones  realizadas por la institución.

Cruce:

http://issuu.com/itesocruce/docs/cruce_612/9?e=6075867%2F12270821

Respuesta del rector:

https://docs.google.com/document/d/1khCH4AToAJxDp2kKNd7-l-NjezxggbjdsivWru9Uf0g/pub

Pronunciamiento de la Red de Género Iteso.

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¿Cuáles fueron los resultados? Bueno, para informar al respecto, tengo una buena y una mala noticia.

La buena es que la página de Pollos ITESO fue clausurada. ¡Misión cumplida!

La mala es que la página de Pollos ITESO no es la única forma de violencia de género que existe ni en el ITESO ni en México. Los porcentajes antes presentados de violencia hacia la mujer no se reducen cerrando una página de facebook. Esta página es solamente un síntoma del gordo problema que hay detrás: Objetivizar a las mujeres, responder agresivamente cuando ellas exigen respeto,  sentir el derecho de opinar sobre el cuerpo de otra persona (sea esta opinión evidentemente  ofensiva o disfrazada de amabilidad pero igualmente ofensiva).

La violencia contra las mujeres surge de la idea de poder sobre ellas y de la idea de que no se deben ni pueden defender. Esta premisa respalda por igual la existencia de “Pollos Iteso” y una violación.  Así como un hombre se siente con el derecho de chulear a una chava sin su consentimiento, puede sentirse con el derecho de violarla, sobra decir que sin su consentimiento. Así como los administradores de esta página se sienten con el derecho de reaccionar agresivamente ante la defensa de las mujeres, pueden sentirse con el derecho de reaccionar agresivamente cuando violentan físicamente a una mujer. Por esta y más razones, ha sido necesario poner un alto a esta situación de violencia antes de que evolucione (si no es que ya lo ha hecho) en agresividad física o sexual hacia las chicas universitarias.

Pero basta de malas noticias. La movilización que rodea esta situación, la controversia e incomodidad que generó, las acciones tomadas por parte de estudiantes, profesores e institución fueron contundentes y efectivas. Las mujeres creamos comunidad, unimos fuerzas, dimos a luz mil ideas de protesta, defendimos nuestra integridad, nuestra seguridad, nuestra palabra, demostramos que no estamos solas y que tenemos el poder de defendernos, ejercimos nuestro derecho de reclamar respeto… Hicimos revolución.

…y no es la primera ni la última vez…

nopollos

Fuentes.

Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (2011). Panorama de violencia contra las mujeres en Jalisco : ENDIREH 2011 / Instituto Nacional de Estadística y Geografía.– México : INEGI, c2013.

http://internet.contenidos.inegi.org.mx/contenidos/productos//prod_serv/contenidos/espanol/bvinegi/productos/estudios/sociodemografico/mujeresrural/2011/jal/702825049942.pdf